Mientras el sur de Mallorca se llena de resorts y multitudes, el norte de la isla guarda un secreto que pocos conocen: una combinación perfecta de montañas dramáticas, playas de arena blanca y pueblos con alma que han resistido el paso del tiempo.
La Serra de Tramuntana se zambulle directamente en el Mediterráneo creando acantilados vertiginosos, calas escondidas y miradores que quitan el aliento. Aquí, entre pinos centenarios y aguas cristalinas, encontrarás la Mallorca auténtica: mercados locales que funcionan desde hace siglos, carreteras sinuosas con vistas de postal y una tranquilidad que parece imposible en pleno Mediterráneo. El norte de Mallorca no es solo un destino, es una experiencia diferente que merece explorarse con calma, especialmente entre mayo y octubre cuando el clima muestra su mejor cara.
El norte de Mallorca representa todo lo que buscas cuando imaginas el Mediterráneo perfecto, pero sin las aglomeraciones. Esta parte de la isla ofrece una naturaleza contrastante única: en apenas 20 minutos puedes pasar de perderte entre los picos de la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, a sumergirte en playas de arena fina con aguas tan transparentes que parecen una piscina natural.
La zona norte de Mallorca es significativamente menos masificada que áreas como Palma, Magaluf o el este de la isla. Aquí todavía encontrarás calas donde puedes estar prácticamente solo, pueblos donde los locales superan a los turistas y restaurantes donde se habla más mallorquín que inglés.
Esta región es perfecta tanto para familias que buscan playas seguras y poco profundas, como para parejas en busca de rincones románticos, y aventureros que quieren explorar rutas de senderismo, ciclismo o deportes acuáticos. La combinación de montaña y mar permite actividades para todos los gustos.
Pollensa es el corazón cultural del norte de Mallorca. Este pueblo cautiva con su centro histórico de calles estrechas, plazas con vida y una energía artística palpable. La subida al Calvari, con sus 365 escalones de ciprés bordeados por árboles centenarios, recompensa con vistas panorámicas espectaculares de la bahía y las montañas circundantes.

El mercado dominical de Pollensa es una institución local que funciona desde hace décadas. Cada domingo, la Plaça Major se transforma en un laberinto de puestos donde encontrarás desde productos artesanales hasta ropa, sin perder su autenticidad. El mejor momento para visitar Pollensa es temprano por la mañana o al atardecer, cuando las piedras doradas de sus edificios históricos brillan con luz especial y las terrazas se llenan de vida local.
A pocos kilómetros de Pollensa, su puerto mantiene una elegancia discreta que lo diferencia de otros destinos costeros. El famoso Pine Walk, un paseo marítimo bordeado de pinos que casi tocan el agua, es perfecto para caminar al atardecer mientras observas veleros meciéndose en la bahía.
El Puerto de Pollensa sirve como punto de conexión hacia la península de Formentor y ofrece una selección gastronómica notable. La zona portuaria mantiene un ambiente relajado incluso en temporada alta, ideal para quienes buscan tranquilidad sin renunciar a servicios de calidad.
Alcúdia es un viaje en el tiempo. Sus murallas medievales perfectamente conservadas rodean un casco antiguo donde cada esquina cuenta historias de siglos pasados. Las ruinas romanas de Pollentia, justo a las afueras del pueblo, son testimonio de que esta zona fue importante mucho antes del turismo.
El mercado tradicional de Alcúdia (martes y domingos) es donde los locales hacen sus compras semanales. Frutas de temporada, embutidos artesanales, quesos mallorquines y productos de la huerta conviven con puestos de artesanía local. La muralla se puede recorrer a pie, ofreciendo perspectivas únicas del pueblo y el paisaje circundante.

El Puerto de Alcúdia, por su parte, es sinónimo de vacaciones familiares en el norte de Mallorca. Su extensa playa de arena fina y aguas poco profundas es perfecta para niños, mientras que el paseo marítimo ofrece todo tipo de servicios sin perder el encanto mediterráneo.
Las actividades acuáticas abundan: desde paddle surf y kayak hasta escuelas de vela y excursiones en barco. La zona está perfectamente equipada con restaurantes, heladerías y parques infantiles, convirtiéndola en una base ideal para familias que quieren combinar playa con excursiones a otras partes del norte de Mallorca.
La península de Formentor representa la naturaleza del norte de Mallorca en estado puro. Acantilados que caen verticalmente al mar, pinos retorcidos por el viento y carreteras que serpentean sobre el Mediterráneo crean un paisaje dramático e inolvidable.
La carretera escénica hacia el faro de Formentor es una de las más fotografiadas de España, con miradores que ofrecen vistas de 360 grados sobre el mar turquesa y las montañas. Importante: en temporada alta existe restricción de tráfico, accesible mediante shuttle bus o bicicleta.
Podría interesarte: Qué ver en el sur de Mallorca: Los imprescindibles para tu viaje

El norte de Mallorca concentra algunas de las mejores playas de toda la isla, cada una con su personalidad única.
El Cap de Formentor es el punto más septentrional de Mallorca, donde la Serra de Tramuntana finalmente se sumerge en el Mediterráneo. El faro de Formentor, construido en 1863, se alza sobre acantilados de 300 metros de altura. La carretera hasta allí es una experiencia por sí misma: curvas cerradas con precipicios a un lado y vistas espectaculares en cada giro. Desde el faro, los días despejados puedes ver hasta Menorca en el horizonte. El mejor momento para visitar es al amanecer o atardecer, cuando la luz dorada transforma el paisaje en algo mágico.
El Mirador de Es Colomer ofrece posiblemente las vistas más impresionantes de todo el norte de Mallorca. Desde esta atalaya natural contemplas acantilados verticales que caen al mar, la sinuosa carretera de Formentor serpenteando abajo y el azul intenso del Mediterráneo extendiéndose hasta el infinito. Hay plataformas de observación con barandillas seguras, perfectas para fotografías épicas. En días ventosos, las olas rompen contra las rocas creando un espectáculo de espuma blanca que contrasta con el agua turquesa.
La Serra de Tramuntana atraviesa todo el norte de Mallorca y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2011. Esta cordillera montañosa ofrece rutas de senderismo para todos los niveles: desde caminatas suaves entre pueblos hasta ascensos desafiantes a picos como el Puig de Massanella. Los paisajes combinan bosques mediterráneos, olivares centenarios, pueblos de piedra encaramados en laderas y vistas constantes al mar. La GR-221, también conocida como Ruta de Pedra en Sec, recorre la sierra conectando refugios y pueblos tradicionales.
Las Cuevas de Campanet son una joya subterránea menos conocida que otras cuevas de Mallorca, lo que las hace más auténticas y menos masificadas. Estas cavernas naturales fascinan con formaciones de estalactitas y estalagmitas que han crecido durante millones de años, creando esculturas naturales que parecen sacadas de otro mundo. Las galerías mantienen una temperatura constante de 20°C, convirtiéndolas en un refugio perfecto en días calurosos. Las visitas guiadas explican la geología y la historia del descubrimiento de estas cuevas en 1945.

El Parque Natural de S’Albufera es el humedal más importante de Baleares y un paraíso para observadores de aves. Más de 270 especies de aves han sido registradas aquí, incluyendo flamencos, garzas y águilas pescadoras. Puedes recorrer el parque a pie o en bicicleta por senderos bien señalizados que atraviesan lagunas, cañaverales y bosques de ribera. La entrada es gratuita, solo necesitas registrarte en el centro de visitantes. Los mejores momentos para visitar son temprano por la mañana o al atardecer, cuando la vida animal es más activa y la luz es perfecta para fotografía.
La Península de Victoria, entre Alcúdia y Pollensa, ofrece una alternativa menos transitada a Formentor pero igualmente espectacular. La carretera sube serpenteando hasta el Talaia d’Alcúdia, con miradores que regalan vistas panorámicas de ambas bahías simultáneamente. En la cima encontrarás la Ermita de la Victoria, un pequeño santuario del siglo XIII rodeado de paz absoluta. Hay rutas de senderismo que recorren la península, pasando por acantilados, bosques de pino y miradores naturales donde solo se escucha el viento y las gaviotas.
El norte de Mallorca disfruta de un clima mediterráneo privilegiado, pero cada estación ofrece experiencias diferentes.
Descubre: Guía de Cala Vella, Mallorca: Cómo llegar y qué hacer
La verdadera magnitud de la belleza del norte de Mallorca se revela desde el mar. Navegar en catamarán por esta costa te permite descubrir perspectivas imposibles desde tierra: acantilados que se alzan dramáticamente desde el agua, cuevas marinas que brillan con luz azul eléctrica, y calas vírgenes completamente inaccesibles por carretera o senderos.
Desde la cubierta de un catamarán contemplas la Serra de Tramuntana desde un ángulo único, comprendes por qué los navegantes históricos quedaban fascinados con estos perfiles montañosos emergiendo del Mediterráneo. Las paradas en calas escondidas permiten snorkel en aguas tan transparentes que ves el fondo a metros de profundidad, nadar en bahías donde eres el único visitante, y explorar rincones que permanecen prácticamente vírgenes.
La mejor forma de descubrir las joyas escondidas del norte de Mallorca es desde el mar. Con Attraction Catamarans podrás acceder a calas vírgenes imposibles de alcanzar por tierra, disfrutar de atardeceres mágicos y vivir una experiencia única navegando por la costa más espectacular de la isla.
Ya sea que busques aventura en la Serra de Tramuntana, tranquilidad en playas paradisíacas o experiencias culturales en pueblos centenarios, la zona norte de Mallorca ofrece todo esto sin renunciar a su esencia auténtica. Es un lugar que se disfruta mejor sin prisas, dejándote sorprender por cada descubrimiento.
Vive la experiencia completa del norte de Mallorca desde el mar con Attraction Catamarans. Reserva tu plaza hoy y descubre calas paradisíacas inaccesibles por tierra, navegando por la costa más espectacular de la isla mientras disfrutas de atención personalizada, comida mediterránea incluida y grupos reducidos que garantizan una experiencia inolvidable.
info@attractioncatamarans.com
Incluye tour de 4 horas, DJ, catering exclusivo y un ambiente espectacular. ¡Te esperamos en Attraction!